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Pasear al perro con una botella para limpiar su pis: la polémica ordenanza que llegaría a Salamanca

Los dueños de perros que no recogen las deyecciones de sus animales del asfalto urbano se exponen a ser sancionados con multas que ascienden actualmente hasta los 500 euros en la capital salmantina. La ordenanza reguladora de tenencia de los animales de compañía del Ayuntamiento de Salamanca viene intentado desde hace años poner coto a estas prácticas incívicas. Pero la futura ordenanza que está preparando el Consistorio, que pretende sustituir a la desafasada normativa que aún sigue vigente y que data del año 1999, incrementará notablemente la cuantía de estas sanciones, triplicando las actuales. Así, se pasará de la actual horquilla de los 30 a los 150 euros hasta el rango de los 75-500 euros. En el caso de los 500 euros, la multa se aplicará a los dueños de perros que sean reincidentes en su incívica costumbre de no recoger las cacas de su mascota de calles y plazas.

Sin embargo, la futura ordenanza reguladora de tenencia de animales de compañía podría ser, incluso, mucho más ambiciosa equiparando a Salamanca con otras ciudades de España, donde se castiga también a los propietarios de canes que no limpian los orines de sus animales en paredes, fachadas y calles, y no solo a los que no recogen las cacas. El debate lo ha abierto en el seno del Ayuntamiento de Salamanca la concejala de Izquierda Unida, Virginia Carrera, en una reciente reunión de la Comisión de Medio Ambiente del Consistorio. La edil de la formación de izquierdas ha propuesto a todos los grupos municipales trabajar para garantizar la convivencia, el civismo y evitar riegos higiénico-sanitarios originados por las micciones de los perros en las vías públicas.

El objetivo de la propuesta de la concejala del Grupo Mixto es concienciar a los dueños o personas que pasean a estos animales por la vía pública de la necesidad de limpiar con agua y detergente el suelo, para disolver los residuos en la acera y que no provoquen malos olores ni agredan el mobiliario urbano.

Virginia Carrera ha explicado que son múltiples las quejas que se reciben debido a los problemas de olores que provocan los orines de los perros en las calles. En Salamanca se encuentran más de 19.000 perros censados, por ello la concejala del Grupo Mixto propone que los dueños de estos animales lleven una botella de agua mezclada con productos desinfectantes y que la echen sobre el pis para evitar desperfectos en el mobiliario urbano y malos olores.

Tal y como reconoce Carrera, esa medida ha sido impulsada en diversas ciudades de España, cuyas ordenanzas recogen sanciones para aquellos dueños de animales que no limpien el orín de la vía pública. La concejala ya ha anunciado que trabajará para lograr un acuerdo de todos los grupos municipales, que se materialice en una moción para incluir esta modificación en la ordenanza municipal correspondiente.

Una tendencia en crecimiento
Cada vez son más las ciudades y localidades españolas que han aprobado ordenanzas que obligan a los propietarios de los perros a limpiar el pis de sus perros sobre el asfalto urbano y no únicamente los excrementos. La lista ha ido creciendo en los tres últimos años de forma considerable y entre ella figuran Albacete, Alcobendas, Alicante, Almería, Alcudia, Cádiz, Calpe, Cambre, Ceuta, Huesca, Jaén, Jumilla, Las Palmas de Gran Canaria, Linares, Mataró, Mieres, Oropesa del Mar, Picasset, Ronda, Sevilla, Tarragona, Valladolid, Vall de Uxó y Valencia. En otras urbes, como sucede en Elche, Barcelona, Castellón y Palma de Mallorca, no es obligatorio limpiar con agua los orines de los perros en las vías públicas, pero sí se recomienda a los propietarios de los animales que sí lo hagan. En estos últimos casos, se trata de una recomendación y, por lo tanto, no se contemplan multas.

El caso más llamativo se localiza en Las Palmas de Gran Canaria, donde la ordenanza municipal contempla sanciones de hasta 1.500 euros, con una rebaja del 50% en la sanción por el abono de la misma antes de 15 días. Los carteles que ha distribuido el Consistorio de la capital grancanaria son altamente ilustrativos. En ellos se recuerda a la ciudadanía que «está prohibido dejar orinar al perro contra fachadas, vehículos o árboles, en cualquier acesa, parterre, alcorque o sobre mobiliario urbano» y existe «la obligación de aclarar la orina con agua».

Si finalmente los grupos políticos se ponen de acuerdo, la nueva ordenanza será analizada y debatida por el pleno del Ayuntamiento y este régimen sancionador será una realidad. Los dueños de los 19.000 perros censados en la capital charra deben tenerlo en cuenta, porque no solo no se castigará el abandono de los excrementos caninos en la calle, sino también que no se limpien los orines callejeros de sus mascotas.

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